Mi primer mes en Alemania

febrero 15, 2018 - 6 minutes read

Mi nombre es Karen, tengo 22 años, soy de Bogotá, Colombia y soy psicóloga.

Había tomado la decisión de viajar como Au Pair a Alemania al terminar mis estudios, por cumplir sueños irreales de viajar y conocer el mundo, siendo Au Pair la solución más efectiva y que me permitía sumergirme en una cultura diferente al entorno en el que crecí, aprender un idioma, que siendo sincera es un poco difícil por nuestras raíces lingüísticas pero no imposible. La recolección de documentos, la creación del álbum, presentar exámenes y el proceso en general, aunque es tedioso, ves los resultados.

Así que no olvidaré el momento en que encontré la familia indicada, aquellos con los que me sentía muy cómoda y teníamos algo en común; es una familia joven, los padres tienen aproximadamente 35 años y un bebe de 10 meses. Seguimos en contacto mientras realizamos proceso de embajada y visa, lo cual nos acercó un poco más y me sentía feliz de la elección, así que se llegó el momento del viaje, 28 de noviembre de 2017, 12 horas de vuelo Bogotá – Barcelona, una escala de 8 horas en el aeropuerto, para luego tomar otro vuelo de 2 horas Barcelona- Colonia. En el vuelo mientras pensaba a dónde iba a llegar, cómo iba a ser el proceso y todos los cuestionamientos que te haces cuando algo nuevo llega, el cuerpo en general se te va desgastando. No había realizado un vuelo transatlántico antes y realmente aquello del “jetlag” el fenómeno de los viajes y la desincronización del cuerpo por el vuelo, ¡sucedió!, aunque el ciclo del sueño no se vio afectado, dure 15 días desde que llegue a Alemania sin poder comer normalmente, la mayoría de las comidas me generaba nauseas.

Pero bueno, continuando, luego de un viaje tan largo con mi cabeza revoloteando, por fin llegue a Colonia a ver a la familia, mi cuerpo estaba muy cansado y toda la ansiedad se había consumido en la energía que necesitaba, me recibió una hermosa familia con flores, desde un primer momento con pequeños detalles como las flores, mi color favorito en la habitación, un mapamundi donde se señalaba que Colombia era un nuevo hogar para ellos también, me hizo sentir como en familia.

¡Llegue en invierno!, aunque vivía en una ciudad que se considera fría, creo que aquí en mi primer mes, conocí realmente lo que es el frio. Temperaturas de menos de 0° que realmente no son soportables, puedes estar 20 minutos en la calle como máximo. La primera nevada es asombrosa, por mi parte, no conocía la nieve y es un fenómeno maravilloso, 30 minutos en la ventana viendo como cae la nieve, son algunos de los recuerdos que tengo más maravillosos, los días son muy cortos, en la mañana la luz del día aparecía entre las 9 am y las 10 am y entre las 4 pm y 5pm la luz se iba. No digo sol, porque en el primer mes, no lo hubo, no recibí la luz del sol, lo cual si te afecta un poco en el estado de ánimo. En este primer mes, fue un proceso de conocer a la familia, acoplarle a la rutina y hacer que el bebé me aceptara como parte de su cotidianidad.

Con respecto al idioma, al principio no pude decir mucho en alemán, expresar ideas cortas, solicitudes, pero no podía dar una opinión lo cual en un principio fue bastante frustrante. Al llegar en diciembre iba a aprender sobre costumbres que se celebraban en este mes, pude conocer costumbres como: el Adventskalender (un calendario donde todos los días desde el 1 de diciembre hasta el día de navidad o la llegada de san Nicolás se abre un pequeño regalo), en cada ciudad en las plazas principales se encuentra un Weihnachtsmarkt (pequeños mercados donde se reúne la gente a beber vino caliente o comer salchichas), el 24 de diciembre, todos se reúnen en familia y ven un cortometraje, finalmente el 31 de diciembre la pase en la ciudad donde yo vivo, es asombroso ver cuando llega la media noche, como el cielo se llena de mil colores a causa de los juegos pirotécnicos, cada casa realiza aquello y el cielo simplemente es hermoso. Disfruté mucho mi primer mes en Alemania siendo AuPair de una familia tan bella!!!

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